Otra Málaga

26 07 2008

Bueno, los que me conocéis, sabéis que soy un amante de la historia y un romántico que sueña con otras épocas y culturas. Hoy quería hablar un poco de nuestra querida ciudad de Málaga, pero, no la Málaga de ahora, cargada de humo, contaminación y tráfico, me gustaría hablar de la Málaga de hace unos siglos, la Málaga musulmana.

Imaginaos una enorme huerta que cubriera desde Estepona hasta Nerja. Y entre higueras, multitud de pequeñas urbes con sus muros y alcazabas, y, destacando de entre todas ellas, la exótica medina malagueña. Extendiéndose al pie del monte Yabal Faro (Gibralfaro), rozando el río Wâdî-l-madîna (Guadalmedina) y abrazando la costa mediterránea se alza, con sus castillos y mezquitas, torres y minaretes, una de las capitales económicas de Al- Andalus, la ciudad de Málaga.

El núcleo de la medina se encontraría en la costa Este del río delimitado por sus murallas, en lo que hoy día sería la zona que queda encuadrada entre las calles cortina del Muelle, plaza de la Marina, Martínez, Atarazanas, pasillo de Atocha, pasillo de Santa Isabel, Carretería, Álamos y Alcazabilla. Fuera de estas murallas habría otros centros de población anexos, rodeados también por muros, uno al Noreste y otro al Suroeste, al otro lado del río, conectados a la medina en sí por enormes portones. Serían los dos arrabales malagueños Tabbanin, o de los mercaderes de paja, y Funtanalla, o arrabal de Antequera. El primero estaría en lo que hoy es el Perchel y la Trinidad conectado por un impresionante puente a la altura del actual puente de Santo Domingo y sería emplazamiento habitual de vendedores de artículos de mimbre y leña. El segundo constituiría una ciudad en sí y se caracterizaría como el arrabal de entrada a la ciudad. Todo este complejo estaría protegido por un profundo y oscuro foso.

Nuestra ciudad sería conocida por ser una fortaleza inexpugnable ya que sus instalaciones contarían con los últimos adelantos en tecnología militar. Destacarían su alcazaba, residencia del walí o gobernador y protegido por un cuerpo de mercenarios beréberes, y más arriba, el castillo de Gibralfaro que vigilaría, desde lo alto, los alrededores y que conectaría con la alcazaba mediante la coracha.

Fuera de los muros podríamos contemplar el Arenal o Rambla, una zona de playa en la que se celebrarían actos, como carreras de caballos, el Puerto, uno de los más importantes de la época y que contaría con almacenes y aduana, y los diferentes ribats, especie de ermitas fortificadas.

Nos disponemos a entrar verdaderamente en la medina así que imaginad una ciudad atestada de gente, hasta 20.000 habitantes, de calles estrechísimas e intricadas que, en raras ocasiones, desembocan en pequeñas plazas donde se instalan, como en casi cualquier calle, zocos. Sentid los aromas de especias ya casi olvidadas y oíd los cantos del muecín que, entre el murmullo de la multitud, clama a la oración a Allá. Mezclaos con gentes de todas las culturas: musulmanes, los habitantes habituales, judíos, con relativa libertad ubicados en la actual calle Granada, y cristianos, sobretodo catalanes, valencianos y genoveses (estos últimos gozarían de grandes ventajas poseyendo un bastión propio adosado al muro conocido como el Castil de los Genoveses). Aquí, nos llamaría la atención la alcaicería, un enorme barrio comercial cercano a la Mezquita Mayor donde se traficaría con productos de lujo, las alhóndigas, donde se compraría y vendería el trigo, las atarazanas, que se usaría como astillero y arsenal, los zocos y, como no, las mezquitas, destacando la Mayor. Ésta sería el centro de la vida malagueña y conformaría un lugar social y cultural en el que también se ubicaría la Madraza, una especia de universidad del mundo musulmán.

Ahora, reflexionad y pensad que esta particular urbe, es nuestra Málaga, y que aunque ahora no cuente con misteriosos baluartes o suntuosos palacios, podemos, y debemos, hacer de ella la ciudad que queremos para vivir. Tenemos que cuidarla como nuestro más preciado tesoro y luchar, alzando nuestras voces, contra todo aquello que pueda ser causa de mal para ella. Malagueñ@s, Málaga siegue siendo nuestra Málaga.





Los jóvenes de Heredia

21 07 2008

Y como no hablar de Juventudes Socialistas habiendo tratado el último Congreso Provincial del PSOE en Málaga. Como Miguel Ángel Heredia prometió, en su ejecutiva contó con los jóvenes. La media de edad está por debajo de los 40 años y entre ellos hay cuatro integrantes de Juventudes (Alicia Murillo, Mar Jiménez, Guadalupe Maldonado y Alberto Orozco) además de mucha otra gente joven de diferentes agrupaciones como Estefanía Martín y Meli Galarza, ambas compañeras de mi agrupación en El Palo.

Además, entre los cargos de estos compañeros hay secretarías muy importantes como la de Economía y Empleo, lo que refleja una clara apuesta de Heredia por la juventud malagueña. Ya era hora de que se reconociera que los jóvenes también somos capaces y que aunque aún nos falte experiencia, estamos cualificados para adaptarnos y aprender rápido. Estoy seguro de que el voto de confianza cedido a los más pequeños en edad, que no en otros valiosísimos valores, tendrá una gran recompensa que no será otra que aquello que siempre ha pedido Heredia: Trabajo, trabajo, trabajo.

Y aunque en algunas decisiones tengo mis dudas, seguro que como cualquier otro militante, espero que todo vaya bien y tengo gran cantidad de ilusiones depositadas en Miguel Ángel Heredia y su joven y nuevo equipo. Miguel Ángel ha cumplido, nosotros los jóvenes también lo haremos.





Congreso movido, resultado justo

21 07 2008

Tras una temporada un tanto ajetreada, me he decidido a volver a publicar algo, y es que hace un par de días se celebró el Congreso Provincial de PSOE en Málaga, al que como muchos otros militantes ilusionados, asistí como invitado. En este congreso, como la mayoría ya sabrá, se elegía, entre otras decisiones recogidas en el orden del día, nuevo Secretario General. Dos candidatos, Fernando Arcas de Alternativa Socialista, la rama crítica, y Miguel Ángel Heredia, el aspirante “oficialista”.

Desde el comienzo del evento ya se percibía la tensión en el ambiente, la sala estaba “hasta la bandera” (al menos al principio) y el calor era asfixiante, pero la emoción superaba tales dificultades. Nada más comenzar el acto, al elegir la presidencia de la mesa, ya se vió una clara representación de lo que sería el evento: Se demandó que el nuevo Alcalde de Estepona, David Valadez, presidiera el acto por asentimiento general (mucho ruido y pocas nueces desde Alternativa Socialista). Por supuesto, la elección de la mesa, se hizo de forma tradicional, se presentó una única lista, encabezada por Rosa Torres, y por tanto, fue ésta la elegida.

Conforme el Congreso iba avanzando quedaba claro que Alternativa iba a usar cualquier tipo de estrategia para tener alguna posibilidad. La cuestión de si se usaría las nuevas indicaciones del federal a la hora de recoger avales (se necesitarían sólo un 20 por ciento de avales para presentar candidaturas en lugar de un 25, con lo cual los temores críticos serían más llevaderos) quedó resuelta por la presidenta de mesa cuando informó que aquellos congresos que hubieran sido programados antes de que se celebrara el Congreso Federal se regirían por las antiguas directrices.

Los miedos de Alternativa Socialista quedaron constatados cuando recabaron el 26,1 de los avales… ¡Por poco! Los críticos traían a muchos “jaleosos” pero no contaban con muchos delegados leales. A la hora de las intervenciones, más de lo mismo, gritos y abucheos de estos “agitadores” a algunos fieles de Heredia demostrando, una vez más, que están muy faltos de todo aquello que supuestamente abanderan.

Tras las intervenciones (un apasionante Heredia, repetido Arcas y magnifica y atrevida Bustinduy), se pasó a las votaciones, en las que resultó victorioso sobrada y justamente Miguel Ángel Heredia.

Como ya escribí una vez, espero que se acepten los resultados y que ahora nos dediquemos a trabajar, trabajar y trabajar. A Málaga le hace falta y, además, lo merece. Los socialistas queremos cohesión en nuestro partido y efectividad. Dejémonos de luchas internas y mejoremos juntos. Espero que sea la última vez en la que Alternativa Socialista aparece en mis escritos.