Aquí os dejo una cómica argumentación de la crisis financiera actual. Aunque parezca mentira, muchas cosas con las que se satirizan ocurren, sorprendentemente, de forma parecida. Es algo inexplicable y, aunque se trate en clave de humor, es verdaderamente cabreante. La paciencia, o más bien, el pasotismo del ser humano ante tomaduras de pelo de tan terrible envergadura llega a límites insospechados.